Congreso Extraordinario de la CONADU HISTÓRICA
Si no preparamos el paro universitario, el gobierno y los rectores destruirán la universidad pública
Luego de amplios debates en asambleas de todo el país volvimos a comprobar la voluntad de la docencia de construir el camino hacia la huelga universitaria. Esto no debería sorprendernos: así fue cómo conquistamos la media canasta en 1986 y derrotamos el ajuste de De La Rúa y López Murphy en 1999. Fue el método que en 2005 nos llevó al blanqueó salarial y el tipo de acciones que nos llevó en 2018 a conquistar la cláusula gatillo.
Contrariamente a estas exitosas experiencias, el Congreso resolvió una semana de paro y luego paros rotativos de 48hs que no profundizan la lucha y, como lo vivimos en el primer cuatrimestre, tienden a la desorganización y desmoralización de la docencia que quiere luchar para derrotar a Milei y las patronales universitarias.
Nuestro planteo fue iniciar este segundo cuatrimestre con una semana de paro total de las actividades académicas en todas las universidades nacionales. La segunda semana realizar asambleas docentes, interclaustros, cortes de calles, actos, clases públicas, para fortalecer nuestra organización colectiva. Y después, volver al cese total de actividades la semana del 25 de agosto con un nuevo congreso para seguir profundizando el plan de lucha hasta alcanzar nuestras reivindicaciones
Con matices, la moción de parar una semana y agitación en la siguiente y volver al paro consiguió 32 votos, incluso con una clara maniobra de algunos sectores de dividir las mociones que su base votó, para evitar estar atados a sostener la profundización de la lucha. También hubo 5 votos por paro por tiempo indeterminado. Demostrando que una amplia representación de los congresales (entre ellas las Asociaciónes más grandes de la federación) se expresaron por profundizar la lucha.
A su vez sostuvimos que es urgente organizar una nueva marcha federal, que gane las calles y presione porque el parlamento y el CIN ya han demostrado que son un obstáculo concreto para el incremento de nuestros salarios (50% en una cuota ya), de las miserables becas de $35.000 para nuestrxs estudiantes, de los fondos para la investigación e infraestructura. En suma un incremento sustantivo del presupuesto universitario.
Compañeras y compañeros:
Todas y todos al paro total de actividades en la semana del 11 de agosto.
Actividades y acciones en la semana del 18. No hay normalidad cuando no llegamos a fin de mes y no hay presupuesto ni salario.
Recuperemos desde ahora y en la práctica las huelgas que les hicimos a todos los gobiernos para ganar nuestras reivindicaciones salariales, de condiciones laborales y presupuestarias
Las medidas aisladas se han demostrado ineficaces para rescatar siquiera nuestro salario que fue reducido a la mitad en un año y medio, para evitar la renuncia de 10.000 docentes y la deserción de miles de estudiantes, para financiar nuestras tareas de investigación, extensión y enseñanza.
Vamos por una universidad al servicio de las mayorías populares.