A propuesta de la Multicolor se profundiza el plan de lucha hasta que se cumpla con la Ley de Financiamiento Universitario.
Asamblea de Adiunju vota el no inicio del año académico 2026
Por Natalia López
En una nutrida asamblea extraordinaria, el 12/01 la Asociación de Docentes e Investigadores de la Universidad Nacional de Jujuy se declaró en estado de alerta y movilización contra la reforma laboral que el gobierno pretende debatir y votar en febrero. También se votó profundizar las medidas de lucha como la no toma de exámen y el no inicio del ciclo académico 2026.
Con los paros y las movilizaciones de los últimos dos años hemos logrado, por cuarta vez, que la Cámara de Diputados sostenga la Ley de Financiamiento Universitario, incluso a pesar del intento de anulación en último debate presupuestario. Aún así, no nos pagan el 50% de incremento salarial que nos corresponde. El gobierno de Milei-Torrendell-Álvarez, con la complicidad de algunos rectores y burocracias sindicales, pretenden “suavizar” la peor crisis salarial de los últimos cuarenta años, otorgando en cómodas cuotas algún incremento salarial que no supera el 1% y 2% sin paritarias para todo 2026 y derogar de hecho toda la ley.
Frente a los salarios de hambre, el nuevo recorte en el presupuesto, la reforma laboral, la educativa, el Sacau, lo que está en juego es el derecho a estudiar y el futuro de las universidades, por eso en esta etapa del conflicto no podemos dar ni un paso atrás. Por el contrario, la profundización de las medidas de lucha, la unidad y coordinación con otros sectores con la perspectiva de la huelga general hasta derrotar el plan del gobierno, es el horizonte.
A fines del año pasado la suspensión de las mesas de exámenes fue votada en asamblea y llevada como mandato al último congreso de nuestra Federación, la Conadu Histórica. Inmediatamente en Jujuy esto concentró la atención de medios locales, autoridades y estudiantes, ya que amenazaba el funcionamiento y el marco de “normalidad” que garantizamos los docentes sosteniendo las cursadas y el calendario de exámenes. Naturalmente, como cualquier conflicto, la medida tuvo apoyo como cuestionamiento.
Las burocracias estudiantiles con las autoridades orquestaron una asamblea en la Facultad de Humanidades y un comunicado rechazando la medida, lo que no hicieron durante todo el conflicto lo hicieron para dividir y enfrentar docentes con estudiantes. Esto con argumentos propios de las patronales, donde se perciben como las víctimas de las medidas de lucha de lxs docentes, que al parecer afectan y perjudican más que todo el plan del gobierno de aniquilar las universidades, o contraponiendo falsas dicotomías como el derecho a huelga y el derecho a aprender o reduciendo la lucha a un conflicto salarial.
En este ni en ningún conflicto educativo existe el derecho a huelga por un lado y el derecho a aprender por otro, el derecho a aprender o el proceso de enseñanza-aprendizaje es una construcción, una interacción dialéctica entre las partes que la componen, que necesitan de ciertas condiciones para que el hecho se dé, para que eso suceda. Los conflictos educativos por lo general son los reclamos para garantizar esas condiciones.
Esto hoy está en juego con el gobierno de Milei, el derecho a aprender, a estudiar, a acceder a estudios superiores. Si todos acordamos con la afirmación de que un niño con hambre o con necesidades no resueltas no puede aprender, sucede lo mismo con nuestros estudiantes, donde 9 de cada 10 tiene trabajos precarios, viven a mate, no tienen franjas horarias, hay recorte de becas, sin condiciones edilicias o estudian desde un celular. Las y los docentes perciben salarios de pobreza, el 70% de los cargos en las universidades nacionales con dedicaciones simples, endeudados y con pluriempleo y como producto del deterioro de las condiciones de vida la emergencia de padecimientos mentales, si los niños o los jóvenes no pueden aprender, en estas condiciones un docente tampoco puede enseñar.
El desfinanciamiento de las Universidades Nacionales y el sistema científico nacional ya tiene consecuencias observables: 10 mil renuncias de docentes, fragmentación de las cátedras y equipos de investigación, obras edilicias paradas, recortes de herramientas e instrumentos de trabajo, reformas como el Sacau que tienden a la estandarización y degradación de la formación y abren la puerta al arancelamiento. No es una pelea salarial, es la defensa del derecho a estudiar y de la universidad pública. Por eso desde La Multicolor siempre hemos propiciando el diálogo, espacios comunes con estudiantes y asambleas interclaustro para fortalecer la unidad anclada en el debate y la experiencia de lucha colectiva colectiva.
Y ante la magnitudes de los ataques y el desafío de instrumentar el plan de lucha necesitamos un gremio fortalecido, por eso señalamos en la última asamblea que la crisis de la directiva del Adiunju que lleva sucesivas renuncias (la mitad de sus miembros) y graves acusaciones de por medio, que analizamos con mayor detalle en este comunicado, atenta contra los derechos de todxs lxs afiliados y la lucha por la Universidad. Desde La Multicolor hemos sido muy claros e indicamos públicamente que las mismas responden a internas dentro las distintas alas de la conducción vinculadas a las autoridades y hemos denunciado el desmanejo institucional y patrimonial del gremio. En ese sentido, en el 2025, en el marco de una asamblea extraordinaria, se aprobó la realización de una auditoría externa para garantizar claridad y transparencia, lo que hasta ahora la CD se niega a concretar.
La Multicolor se viene fortaleciendo como una oposición en Adiunju de manera consecuente y poniendo el cuerpo en cada acción votada en asamblea en la defensa de nuestros salarios y de la universidad pública. Insistimos en el llamado a todxs lxs docentes e investigadores a organizarse para defender y recuperar nuestro gremio como herramienta de lucha por nuestros derechos. Y a la unidad de docentes y estudiantes, para frenar el plan del gobierno de Milei. No inicio del año académico 2026, pago ya del 50% de incremento salarial, basta de salarios debajo de la indigencia y de trabajo gratuito, pase a planta de todos los interinos y contratados. No al Sacau ni a las reformas regresivas, en defensa de una universidad al servicio de la mayoría popular.