Por 64 a 36 votos se impuso en su congreso rechazar.
Conadu Histórica no firma: las bases rechazaron el acuerdo de los rectores con el gobierno
Por Ileana Celotto
Por amplio margen y en base a los mandatos de asambleas y consultas realizadas en todas sus asociaciones de base, con 64 votos a 36, la federación de docentes universitarios Conadu Histórica rechazó el acta propuesta por el gobierno y el CIN (Consejo de Rectores de Universidades Nacionales) con el objetivo de dar fin al conflicto universitario sin aplicación de la Ley de Financiamiento Universitario conquistada con la lucha. También el congreso de la federación convocó a paro nuevamente en la semana del 16 de junio.
Luego de un acuerdo del gobierno con los rectores, todo el resto de las federaciones docentes (Conadu, Fedun, Uda, Ctera y Fagdut, y la federación de trabajadores no docentes Fatun) estamparon su firma en un acta que en sí misma tira por tierra lo establecido en la ley respecto a los aumentos salariales y a las becas estudiantiles, fundamentalmente. De conjunto, todas esas direcciones integran el PJ, por lo que se trata de una nueva entrega por parte del peronismo y sus distintas alas. En este caso se trata de la lucha universitaria: una pelea emblemática contra Milei
Inmediatamente conocida la firma el repudio de las bases docentes de todo el país se generalizó. Esto se expresó en asambleas masivas, como hacía años no sucedía, convocadas en los sindicatos para decidir mandatos, a pesar de ser llamarlas en menos de 48 hs. Las votaciones de esas asambleas, tal como se reflejó en el resultado del congreso de ConaduH, pero también en la federación Conadu, fueron en contra de la firma o con resultados muy ajustados y “maniobrados”.
Las redes en su conjunto fueron las plataformas donde se pudo ver este descontento y denuncia a quienes firmaban, ya sea con memes o comentarios debajo de las publicaciones oficiales de federaciones que saludaban el avance logrado.
Surgieron grupos de Whatsapp “autoconvocados”, formularios para firmar por el rechazo y contra la entrega de la ley: un fenómeno que de conjunto expresa no solo la bronca de la docencia universitaria sino también el levantamiento contra direcciones sindicales que no convocan, no organizan las medidas de lucha, no respetan mandatos o los arman con fraudes.
En los hechos, esta autoconvocatoria, como la mayoría de las que han surgido en otros gremios, expresan la necesidad de compañeros y compañeras de buscar un canal de debate y acción frente a la parálisis y entrega de sus direcciones sindicales. Justamente ya se definió en esos grupos una acción a nivel nacional, coordinada, contra la entrega y en defensa de la aplicación de la ley.
En AGD UBA, por ejemplo, nos llegaron mensajes de docentes que quieren desafiliarse de los otros gremios que están en nuestra universidad y afiliarse al nuestro. Es todo un proceso que hay que seguir muy de cerca porque expresa algo que va más allá del ámbito universitario: la necesidad de recuperar los sindicatos de manos de las burocracias sindicales, para defender el salario y enfrentar a este gobierno y las patronales.
El operativo hacia el acta de la entrega
Al día de hoy el gobierno lleva 233 días de incumplimiento de la ley. El CIN presentó una cautelar para que se apliquen de forma inmediata algunos de los artículos de la ley (salarios y becas). Luego de fallos, dos favorables en 2025 y 2026, el gobierno apeló y finalmente la causa llegó a la Corte Suprema.
En todo ese tiempo el gobierno intentó modificar la ley a través de un proyecto que presentó en diputados y que nunca llegó a ver la luz gracias a la campaña de denuncia que se hizo desde las universidades, a pesar del apoyo de muchos rectores. No era para menos puesto que dicho proyecto anulaba la deuda salarial, en ese entonces alrededor de un 48%, por tres cuotas a lo largo del 2026 de 4,3% cada una. Además de una poda brutal al aumento de becas estudiantiles.
El pedido de intervención a la Corte Suprema, que puede tomarse su tiempo, incluso años, para hacerlo, le permitió al gobierno ganar tiempo para avanzar con los rectores. La Corte, que no suele intervenir en causas cautelares, esta vez aceptó.
Con lo que no contaba el liberfacho de Milei fue con la presión de las medidas de fuerza realizadas en todo el país. A pesar de los esfuerzos de contención y todo lo que hicieron para desarticular y dividir con el verso de la unidad del Frente de Gremios Universitarios, integrados por todas las federaciones docentes universitarias y no docentes, los paros, cortes y demás acciones y la toma de los colegios preuniversitarios en la UBA lograron no solo sostener la lucha universitaria sino en muchos lugares potenciarla. En Exactas UBA, por ejemplo, asambleas generales en algunos casos interclaustros ratificaban semana tras semana continuar con el paro.
Esta persistencia en la lucha y el temor a que se extendiera al resto del movimiento estudiantil fue lo que llevó a que la Corte, de acuerdo a trascendidos, llamara al gobierno a que resuelva el conflicto para no tener un problema. En otras palabras, adelantó un fallo a favor de docentes, no docentes, estudiantes y la universidad pública.
Frente a esto el gobierno apura el acuerdo con los rectores, al margen de cualquier negociación paritaria con los gremios. Un acuerdo con fuertes sumas para hospitales y funcionamiento, y brutal poda para aumentos salariales y becas. Así surge una propuesta que nuevamente fue siendo conocida a través de trascendidos periodísticos hasta que ya “cocinada” y en 48 hs los gremios fueron llamados a firmar. El texto exacto se conoció en el mismo momento que se firmaba.
El acta de la entrega
¿Por qué inmediatamente convocada la reunión de gremios con el gobierno la Agrupación Nacional Naranja de Docentes e Investigadores Universitarios llamó a rechazarla y denunciar el operativo contra la aplicación de la ley? Por todo su contenido, pero básicamente porque nos saca 35,32% de aumento de un saque (56,65 a 21,33%), todo a junio 2026. Porque anula el retroactivo establecido por la ley, incumplida largos siete meses. Porque establece la próxima paritaria recién en el mes de diciembre y sin garantía de no ser menor que el IPC, porque fija una garantía salarial por un monto menor al que ya fue rechazado por Ctera y no se incorpora al básico. Respecto a las becas estudiantiles, fija un aumento para las becas Manuel Belgrano, pero nada para las Progresar, que son las que más tienen los estudiantes.
Pero fundamentalmente porque, de conjunto, todo el proceso hasta llegar a este acuerdo es un escándalo. Negocian patronales a espaldas de trabajadores, sin dar tiempo casi a que las asambleas de base discutan el acuerdo, un acuerdo que no fue parte de negociaciones paritarias. Y sobre todo que está al servicio del rescate de un gobierno que ya no tenía más posibilidades para zafar y cumplir la ley. En mayo el gobierno dijo que no podía dar más que 4,1% de aumento; en junio sube a 21,33%, y ese aumento fue arrancado por nuestra lucha. Era el momento para seguir por lo que nos corresponde.
Es real que en el acuerdo el CIN no renuncia a su reclamo judicial. Pero esto pierde importancia si el operativo acuerdo está en función de terminar con las medidas de fuerza. En todo caso apuestan a que ahora le quedan a la Corte Suprema dos años de tranquilidad para expedirse. Ese es su objetivo. El nuestro apostar a retomar en agosto, con el comienzo del segundo cuatrimestre, la pelea por lo que nos deben y el cumplimiento total de la ley.
El debate en la federación
El congreso de la Conadu Histórica fue precedido por un plenario de secretarías generales en el cual la conducción expresó su posición de firmar el acta. Incluso hubo propuestas de parte de las fuerzas que integran la mayoría de firmar aunque el congreso de la federación y las asambleas de base no se habían realizado. Se apoyaron para eso en la exigencia del gobierno a que se cumpla con la firma de todas las federaciones, incluso la FUA, para que el aumento se otorgue.
Las agrupaciones Marrón (PCR), la Abdala (peronismo) y 12/5 (Patria Grande), que integran la conducción junto a otros sectores, defendieron tanto en el plenario de secretarías generales como en cada una de sus federaciones la firma argumentando la importancia de llegar con un 21,3% de aumento a los flacos bolsillos docentes, valor que rompía con el techo salarial. O defendiendo que el acuerdo era favorable y que después de casi dos años se había logrado la apertura de paritarias. Argumentos que no fueron aceptados en varias de sus asambleas dado que la moción de firmar perdió.
La defensa de la unidad del Frente Universitario, integrado por todas las federaciones docentes, Fatun y la FUA, también fue otro de sus planteos. Incluso algunos en el congreso llegaron a plantear que había que ver cómo firmar en función de no perder las sumas de capacitación. En AGD UBA sus representantes propusieron una contrapropuesta, que luego tuvieron que desestimar, sin considerar que no hay lugar para más que un sí o un no dado que la oferta de este gobierno se trata más de una extorsión –sin plazos, sin negociación- que de otra cosa.
Fueron intensas 48 hs de debate en cada universidad.
Como Naranja salimos de inmediato en ambas federaciones y en cada sindicato de base en el que estamos a confrontar con quienes llamaban a aceptar. Debatimos en cada asamblea frente a los argumentos de aceptar porque algo recompone o porque ya termina el cuatrimestre y no podemos seguir. No fue difícil.
Un aumento hoy de un 21,3% sin paritarias hasta diciembre y frente a un 52% que deberían pagar fue rechazado. Lo mismo que la defensa del Frente Universitario o de gremios que hace dos años en muchas asambleas viene siendo cuestionados o denunciados por el papel de desarme de los planes de lucha.
Todas las asambleas fueron muy numerosas y con fuertes confrontaciones. La postura del rechazo se impuso, no solo en las que dirige la Multicolor sino en muchas que dirige la propia conducción de ConaduH, como Litoral, Jujuy, La Pampa, Comahue. El resultado final fue contundente: 64 a 36 congresales se expresaron por rechazar. Y 71 a 24 (y 5 abstenciones) por mantener el paro en la semana entrante.
Desde el mandato de la asamblea de AGD UBA también planteamos que en este cuadro de quiebre de tantos docentes con respecto a las direcciones que firmaron el acta, nuestra federación convocara a un encuentro de asociaciones de base que estén por el rechazo para debatir e impulsar la continuidad del plan de lucha. Este punto no fue discutido pero quedó planteado a todos los congresales.
Cómo continuar
Tanto la rebelión de las bases docentes como la votación del rechazo en Conaduh expresan que hay mucha tela para seguir. Si bien ya estamos casi a fin de un cuatrimestre, dado los términos del acta firmada, en agosto el tema salarial volverá a hacer estallar a docentes y no docentes.
Desde la Agrupación Nacional Naranja nos preparamos para retomar. Debatir las conclusiones de todos estos meses, el papel del Frente de Gremios Universitarios y del CIN. Y la importancia de la independencia de los sindicatos de las patronales universitarias y sus gobiernos. Impulsaremos la pelea por lo que nos deben, por la universidad pública y para organizarnos para enfrentar a este gobierno que pretende liquidar a la universidad, a la ciencia y la tecnología.