Importante asamblea de Adulp vota plan de lucha y masificar la marcha federal educativa del 23

DOCENTES UNLP

Importante asamblea de Adulp vota plan de lucha y masificar la marcha federal educativa del 23

Abril 12, 2024 - 00:00

Por Guillermo Casas

Más de 200 docentes de la Universidad Nacional de La Plata votaron impulsar la movilización a Plaza de Mayo.

El martes 9 de abril, con más de 200 docentes, se realizó en el aula magna de la Facultad de Ciencias Exactas de la Universidad Nacional de La Plata (UNLP) una asamblea general que tuvo un marcado carácter combativo en la mayoría de las intervenciones.

Estuvo precedida por asambleas en las facultades, los colegios y la escuela primaria (Anexa), que marcan el inicio de un movimiento de lucha de estudiantes, no docentes, les trabajadores del Conicet y les becaries de la propia universidad.

El mismo día se hicieron abrazos a dos de los colegios secundarios de la UNLP, el Liceo Víctor Mercante y el Bellas Artes, del que participaron estudiantes y familias.

La asamblea resolvió clases públicas y medidas de visibilización a realizarse el miércoles 10, y un paro el jueves 11 a partir de las 12 hs con marcha al rectorado en el marco de la jornada nacional de Conadu. Y parar el 23 de abril para ir masivamente a la marcha federal educativa a Plaza de Mayo.

En la asamblea, las delegaciones docentes de la escuela primaria (anexa) y de los colegios secundarios Nacional y Liceo criticaron que Adulp llamara a no hacer el paro de Ctera y Conadu del 4 de abril. Las disputas y quiebres entre las direcciones burocráticas de Conadu y Adulp no pueden ser la excusa para desacatar medidas de fuerza.

La Conadu resolvió “jornadas de lucha” para el 10 y 11, sin paro, cuando se imponía sin vueltas un paro de 48 horas en el marco de medidas progresivas hasta la huelga general universitaria para conquistar el aumento salarial y presupuestario y todas las reivindicaciones en defensa de las Uunn. Además la Conadu Histórica y algunos gremios de base de la Conadu pararon esos días.

En la asamblea, la dirección Azul-Violeta quiso evitar una medida de fuerza el jueves, con el argumento de una supuesta acción conjunta no definida del Frente Gremial -con la Fulp (estudiantes) y Atulp (no docentes)- para el viernes 12, fuera del marco nacional de las jornadas del 10 y el 11.

La necesaria unidad de acción de los tres sectores no debe ser esgrimida como un factor que paralice la lucha y la desorganice; la división entre federaciones o incluso al interior de la propia Conadu tiene que ser superada por un movimiento apoyado en asambleas.

El miércoles 10 se realizaron asambleas estudiantiles y surgieron por toda la ciudad las clases públicas. Este jueves fue masiva la marcha al Rectorado con paro desde el mediodía. Marcharon estudiantes y docentes desde las facultades, y una gran columna reunió a todo el nivel preuniversitario, el Jardín Maternal, la Anexa y los tres colegios secundarios.

Es evidente el ascenso del movimiento. El obstáculo a superar, mediante la deliberación y organización en asambleas, es la política de contención de las direcciones sindicales y la adaptación al ajuste de parte de los rectores, que ya recortan gastos de funcionamiento y proyectos en algunas universidades.

De ninguna manera es una línea de resistencia “comprar velas si no podemos pagar la luz”, como dijo algún decano. Al brutal ajuste del gobierno hay que enfrentarlo con medidas progresivas hasta derrotarlo.

Las universidades nacionales movilizadas pueden ser un duro golpe al gobierno derechista, como lo fueron contra Macri. El cuento de que el 56% que votó a Milei ve a la universidad como “cajas negras de la política” es un verso para desmovilizar y no interpelar a la masa estudiantil que ya está sufriendo las consecuencias del recorte presupuestario y de la carestía brutal desatada por el gobierno. Por el contrario, la universidad y la educación públicas son conquistas que les estudiantes y les trabajadores en general hemos defendido con uñas y dientes en luchas históricas.

El desafío, luego de la masiva marcha al rectorado, es dedicar los días que quedan hasta el 23 para organizar en base a asambleas interclaustros y recorridas por cursos la presencia masiva de la UNLP en la marcha federal a Plaza de Mayo.