NO A LOS DESPIDOS EN CONICET

NO A LOS DESPIDOS EN CONICET

Diciembre 03, 2016 - 16:13

Por Naranja de Ciencia y Técnica

En lo que aparece como algo más que un rumor, desde el CONICET surgieron datos que señalan que los ingresos a la Carrera del Investigador Científico este año serían de tan sólo 385 compañeros, frente a más de 1500 postulaciones, de las cuales el 50% han sido aprobadas por las comisiones evaluadoras. Es decir que la mitad de los científicos que fueron recomendados para su ingreso al CONICET por el propio organismo no ingresarán por cuestiones presupuestarias. En los últimos cinco años, los ingresos oscilaron entre 600 (2012) y 830 (2016) investigadores por año, con un promedio anual de 700 nuevos ingresos. De confirmarse el rumor, se trata de un recorte violento y agravado por la irresponsabilidad de las autoridades de no publicar los resultados que ya han sido elevados por las comisiones evaluadoras, jugando con la angustia de cientos de compañeros/as que no saben si se quedarán en la calle.

A estos cientos de despidos se suma otra arista de esta problemática que muestra que la lógica que rige el sistema científico-académico no ha cambiado: el Ministro de Ciencia y Tecnología de ayer y de hoy, Lino Barañao, y el Directorio del CONICET profundizan una política que, año a año, produce cientos de expulsiones encubiertas bajo la forma del “concurso desaprobado”. Al no conocerse los criterios utilizados -un reclamo de las organizaciones gremiales que el Directorio nunca atendió-, estas expulsiones resultan aún más oscuras. Al mismo tiempo, el Estado es incapaz de generar otros ámbitos laborales en los cuales los trabajadores puedan desempeñarse. En el caso del CONICET, el hecho de que el Directorio siempre deba esperar a que se apruebe el presupuesto para decidir, entre todos los recomendados, la línea de corte entre los que ingresan y los que se quedan afuera, expresa que no estamos frente a un problema de “capacidad” o “méritos” de los evaluados, sino frente a la negativa del Estado a asignar la partida de dinero necesaria para garantizar la continuidad laboral de su plantel de científicos.

En este aspecto, el gobierno actual ya ha mentido descaradamente en varias oportunidades: durante la campaña electoral, cuando prometió duplicar el presupuesto; prometiendo la efectivización de la totalidad de los ingresos 2015, y después incumpliendo sistemáticamente; y recientemente, cuando frente a las movilizaciones de científicos en todo el país por la reducción del presupuesto, agregó una partida que, aseguraba, permitiría continuar con el normal desempeño del organismo. Pero el ingreso de 385 investigadores, con más de 1500 solicitudes, expresa, por un lado, el despido de cientos de becarios recomendados para ingresar por el propio organismo a la vez que expulsa a otros cientos que durante más de siete años trabajaron bajo una relación laboral encubierta, de forma precarizada, sin derechos laborales mínimos. Y demuestra, una vez más, que el presupuesto no es suficiente para el funcionamiento del CONICET, y que los recortes, bajo todas sus formas, siguen a la orden del día.

La experiencia de la última década nos ha mostrado que, con la organización y la lucha de todos, podemos torcer el rumbo de los acontecimientos. Sin ir más lejos, durante todo el 2016, el Directorio y el Ministerio de Modernización retaceaban la efectivización de los ingresos aprobados en 2015. Lejos de esperar y confiar en las “palabras tranquilizadoras” del Directorio y el ministro, nos movilizamos. Y luego de cada marcha obtuvimos como respuesta una nueva tanda de compañeros efectivizados en su cargo. Continuemos con el mismo método. No permitamos ningún recorte en ciencia y técnica. No aceptemos la discrecionalidad como método permanente.Basta de rumores y dilaciones: reclamamos a las autoridades del CONICET que publiquen oficialmente los resultados de la última convocatoria a CIC.

No a los despidos en CONICET. Ingreso inmediato de todos los recomendados

Transparencia en los métodos de evaluación: todo investigador debe saber qué tareas debe cumplir para conservar y desarrollarse en su trabajo.

Basta de expulsiones: reclamamos una política de inserción de doctores en el ámbito público.Movilicémonos al CONICET, a los CCT y a los principales lugares de trabajo y plazas del país.

El próximo 15 de diciembre, frenemos el ajuste en la calle.